Empezamos la preparación del cheesecake por la base. Tritura las galletas de vainilla hasta que se conviertan en una mezcla fina. Derretir la mantequilla y añadirla a las galletas trituradas. Mezcla bien hasta obtener una masa uniforme. Prepara un molde para cheesecake y cubre la base con la mezcla de galleta y mantequilla. Presiona bien la masa con una cuchara para cubrir toda la superficie del molde. Coloca el molde en el refrigerador mientras preparas el relleno.
A continuación, vamos a preparar el relleno del cheesecake. En un tazón grande, mezcla el queso crema y el azúcar hasta que la mezcla quede suave y cremosa. Añade los huevos uno a uno, asegurándote de que estén completamente integrados antes de agregar el siguiente. Agrega el extracto de vainilla y mezcla bien. Separa la mezcla de queso en dos tazones. En un tazón, agrega el matcha en polvo y mezcla bien. En el otro tazón, agrega el té verde en polvo y mezcla bien.
Es hora de montar el cheesecake de matcha y té verde. Saca el molde con la base de galleta de vainilla del refrigerador. Vierte la mezcla verde preparada en el molde y extiéndela con una cuchara para nivelar la superficie. Luego, vierte la mezcla de matcha y extiéndela con cuidado sobre la mezcla verde, formando otra capa. Cubre el molde con papel aluminio y hornea el cheesecake durante unos 50 minutos a 160 grados Celsius (320 grados Fahrenheit).
Una vez que el cheesecake esté dorado y firme al tacto, sácalo del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente. Luego, colócalo en el refrigerador durante al menos dos horas, pero preferiblemente toda la noche, antes de servirlo.
Antes de servir el cheesecake de matcha y té verde, decora la parte superior con crema batida y fresas frescas. Si lo deseas, puedes espolvorear un poco de polvo de té verde y matcha en la parte superior para añadir un sabor más intenso.
El cheesecake de matcha y té verde no solo es delicioso, sino que también es un postre muy saludable gracias a los beneficios del té verde. El matcha es rico en antioxidantes y también ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, mientras que el té verde es beneficioso para el corazón y el sistema inmunológico. Así que no te sientas mal si te comes un trozo (¡o dos!) de este cheesecake de matcha y té verde. ¡Disfrútalo!